News - Google se cae del pedestal

El idilio de Wall Street y Google atraviesa un paréntesis. El valor bursátil de la empresa ha bajado 57.000 millones de euros, y hay dudas acerca de su capacidad para sortear los efectos que una recesión tendría sobre su casi exclusiva fuente de ingresos, la publicidad.

Cuando Google registró en noviembre su cotización máxima (741,79 dólares), algunos se pusieron a calcular cuánto tardaría en llegar a los 900 o, por qué no, a los 1.000 dólares. En la vida real, ha ocurrido lo contrario: el umbral psicológico de la empresa más admirada de internet ha bajado a 500 dólares. El pasado viernes cerró a 471,18, una caída del 37% en menos de cuatro meses.

¿Qué ha pasado?
En primer lugar, los resultados del cuarto trimestre del 2007 han sido mediocres, por debajo de lo que se espera de su impecable historial. Segundo: acaban de publicarse datos que fortalecen la tesis sobre la vulnerabilidad de Google ante un eventual frenazo de la publicidad on line.

Google es demasiado joven para haber vivido una recesión, pero su consejero delegado, Eric Schmidt, sostiene que en tal caso internet atraería una parte de la publicidad que ahora va a otros medios. Por su parte, Martin Sorrell, presidente del grupo publicitario WPP, prefiere un comentario irónico: "Lo único bueno de la noticia es que nos recuerda que Google es mortal".

Estos ruidos se originan en un informe de comScore, firma especializada en el análisis de audiencias on line. Para evaluar la eficacia publicitaria de los buscadores, se suma el número de veces que los usuarios pinchan en un enlace asociado a una palabra clave, elemento de la fórmula que permite calcular cuánto ha de pagar el anunciante. Según los datos de comScore, obtenidos de un panel de usuarios en Estados Unidos, el buscador Google. com registró en enero 532 millones de clics pagados (excluyendo, por tanto, otras webs que usan su plataforma).

Representa un descenso del 7% sobre la cifra de diciembre, y es apenas un 0,3% superior a la de enero del 2007, pero lo significativo es que culmina una secuencia descendente iniciada tras el verano.

Alarmados por las interpretaciones de sus datos, los directivos de comScore han matizado que bien podrían explicarse por las medidas tomadas por Google para sanear el llamado fraude del clic y evitar enlaces accidentales.

No necesariamente - han dicho- menos clics han de traducirse en menos ingresos, siempre que haya anunciantes dispuestos a pagar más por su relevancia. La validez de este argumento no podrá verificarse hasta abril, cuando se publiquen los resultados trimestrales; entre tanto, se sugiere que en febrero ha mejorado la tendencia. Google obtiene el 48% de sus ingresos en otros mercados, pero todos los ojos están puestos en el de Estados Unidos, donde cuenta con una cartera estimada en 800.000 anunciantes activos: aproximadamente el 70% son pymes (minoristas, inmobiliarias, servicios financieros, etcétera) proclives a anunciarse en internet y asustadizas ante la incertidumbre.
Aunque no hay correlación directa entre la estadística de clics y los ingresos que generan, se extiende la convicción de un riesgo inminente.

Los analistas de Citigroup han recortado al 8% su hipótesis de crecimiento de los ingresos de Google - el 14% en el cuarto trimestre- y consecuentemente han rebajado su precio objetivo de 715 a 600 dólares: el desfase con la cotización de los últimos días ilustra la magnitud del despiste.
Google no es la única victima del problema. También los clics en el buscador de Yahoo! bajaron en enero un 3%, según comScore, pero no se le ha dado trascendencia, porque los inversores están pendientes de otra cosa, de lo que pueda ocurrir con la oferta de compra de Microsoft.

Fuente: La Vanguardia.es
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